Parece que para algo sí que pueden ser útiles los videojuegos después de toda la porquería que puede leerse y verse ultimamente en contra del sector. En yankilandia ahora quieren poner máquinas de baile en los colegios, las del Dance Dance Revolution de Konami, para que los miniyankis puedan divertirse mientras adelgazan.
Parece que han hecho un estudio llegando a la conclusión que si en vez de pasarse el día sentado en el McDonalds, el crío se pega su sesión de media hora en la máquina, deja de engordar o incluso adelgaza, a la vez que le ayuda a sentirse “menos torpe” y “más confiado”.