Una operación policial ha acabado con 10 detenidos y 21 sitios web clausurados. Se acusa a sus administradores de distribuir e-links a contenido obtenido “ilegalmente”, ya que eran ellos mismos los que se encargaban de grabar películas en los cines, que después editaban y ponían para descarga. Los acusados podrían enfrentarse a 2 años de cárcel, aunque al no tener antecedentes es posible que queden en libertad, pagando una multa. Parece ser que el hecho de obtener ingresos en sus páginas por publicidad (ánimo de lucro) es el motivo por el cual se ha abierto la vía para su detención.

Parece que las webs registraban unas 15.000 descargas diarias, y ya hay quien se empeña en decir que se ha ocasionado unas pérdidas de unos 1.000 millones de euros (???), sobre todo a la industria del cine. Al parecer, la culpa del supuesto descenso de espectadores en los cines no se debe al precio de las entradas o la calidad de las películas. Me gustaría saber cómo calculan esas supuestas pérdidas. Vamos, no es lo mismo “perder dinero”, que “no ganar dinero”.